De tu mano


Tal vez porque aprendí a conjugar tu nombre

- tú, verbo-

es que te quiero obstinadamente y sin subjuntivos

con adjetivos terrestres y amor trasmundanal.


Te quiero,

por el abrazo que viste de arrojo mis temores,

porque aprendí de ti el abecedario completo que encierra esa palabra

‘p-a-d-r-e’

con cada una de sus sílabas, y con las que le faltan para ‘serte’.


Te quiero,

porque el árbol sin raíz no se mantiene erguido,

porque el mar no sería azul si no aspirara al cielo,

y tú eres mi raíz y eres mi cielo.


Te quiero,

y tiene una simpleza tal esa palabra

que casi siempre olvido lo duro que es ser tú.

-Me conoces, me cuesta decir: ‘lo siento’-


Te quiero

como quiere el río al agua que le enseña a ser océano.

5 Estrellas iluminaron mi claro:

SILVIA. N.N. dijo...

"p-a-d-r-e" ser padre no es fácil,
ser hijo tampoco, dice un anuncio de televisión, pero decir te quiero a diario desde el corazón
es fácil, podemos, decir todas estas cosas antes de que el tiempo nos robe las palabras

Óscar dijo...

"porque el mar no sería azul si no aspirara al cielo"

Me ha encantado este verso. También el final: "como quiere el río al agua que le enseña a ser océano". Las metáforas marinas te han quedado francamente bien para ilustrar ese amor paternofilial. La segunda estrofa, con el abecedario y las sílabas, te quedó ingenioso, amén de emotivo. Lo de "conjugar tu nombre" me suena muy familiar. Sonrío.

Un abrazo, Marisol.

Isabel dijo...

Te quiero
como quiere el río al agua que le enseña a ser océano.

con cada una de sus sílabas, y con las que le faltan para ‘serte’


Es hermoso Marisol, aunque la estrofa que más me ha gustado es la tercera, también me han encantado las que te he citado.


LLena tanto cuando tu hijo-a, te dice te quiero, que imagino a tu papá comiéndote a besos, es hermoso muy hermoso decir te quiero sintiéndolo.

Un beso enorme

Liz Flores dijo...

Este es el poema más bello que he leído dedicado a un padre Marisol, lo digo con el corazón en la mano, yo amo a mi papá por sobre todas las cosas y reflejo mi sentir en tus hermosas letras.

"tú eres mi raíz y eres mi cielo."
Precioso, nuestros padres son esa raíz que nos sujeta a la vida, sin ellos no seríamos lo que somos ahora y son el cielo también, que nos cobija bajo su amparo celestial.

Me han emocionado tus versos.

"Te quiero
como quiere el río al agua que le enseña a ser océano." ¡Qué belleza!

La imagen que me viene al leer tu maravilloso poema, es el de una hija rodeando por el cuello a su padre y besando con ternura su cabecita blanca.

Besos querida Marisol y mis lágrimas que hacen homenaje a tu poesía.

Marisol dijo...

Tienes razón Silvia, ser padre es difícil, aunque los hijos se la llevan un poco más fácil, a los padres nadie les enseña a ser padres, a los hijos nos enseñan los padres.
Liz, ya te echaba de menos, me alegra mucho que hayas vuelto. A cerca de la raíz y el cielo tienes razón, además porque la raíz nos sostiene en la tierra, y el cielo nos hace soñar y volar.
Isabel y Óscar, gracias por acompañarme siempre, y por ser tan humildes y generosos.
Abrazos y besos a todos, gracias por pasar.

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