
Te recuerdo, amor, pausa imprecisa.
la nota que rompía el compás de la memoria
y golpeaba en los riscos de la imaginación
para volver espuma tu recuerdo lejano.
Te amo, aquí, distante
en estas noches de primavera escasa, donde se abandonan las flores
que caen como días repetidos del calendario, o espirales de humo
y perfuma la ausencia.
Aletea la tarde, con sus alas de fuego, y no estás,
hasta el aire sofoca si no oigo tu voz, ablandando mis sueños.
se desboca el cauce de mis ojos, y ya ha trazado el surco donde siembro las penas.
apenas la desesperanza le sigue a la sedación.
No soy tu felicidad, pero eres mi tristeza;
y tristeza, te amo.





