
I
Intimo con tu ausencia como cada domingo,
la soledad es una puta que se acuesta conmigo
y su oficio de amante, casi deja el vacío de hacer el amor con uno mismo.
II
En el preludio de las tardes,
cuando muerde el crepúsculo a la noche
y se desgarra el sol en el silencio convulso de una estrella,
titilas fugazmente entre mis manos,
tomas forma de sombra y te bates a duelo con mis dedos.
Entonces sé que existes, porque no estás aquí.
III
¿Qué importa si mi imprenta fractal se desordena?
soy un pájaro azul cuya voz Atesora –se atora-
en tu garganta,
y vuela en una jaula entreabierta de palabras.
Soy un poema liberado que quiere vivir preso de ti.